El Partido Demócrata garantiza el senado en EEUU y Biden asegura un gobierno sin oposición

El partido demócrata garantiza el senado en EEUU y Biden asegura un gobierno sin oposición

EEUU 06.01.2021 (AGENCIAS) El Partido Demócrata y el presidente electo Joe Biden han hecho realidad un sueño que era difícil de imaginar tan solo unos meses atrás. En las elecciones de noviembre, la formación más progresista de Estados Unidos se hizo con la Casa Blanca y la Cámara de Representantes. Quedó pendiente el Senado por solo dos escaños, ya que, según la legislación del sureño estado de Georgia, los ganadores deben superar el 50% de los votos, y si no acudir a una segunda vuelta.

Los medios estadounidenses dan ya por segura la victoria de los dos candidatos demócratas. La primera, la del reverendo Raphael Warnock con un 50,46% de sufragios frente a un 49,54% de la hasta ahora senadora republicana Kelly Loeffler. El también demócrata Jon Ossoff ha superado en apenas cuatro décimas (50,2%-49,8%) al republicano David Perdue, exgobernador de este estado tradicionalmente conservador.

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Warnock, Osoff y su partido han dado la batalla por ganada. Pese a que aún no admiten la derrota los dos candidatos republicanos, reconocidos seguidores del actual presidente Donald Trump y quienes respaldan la teoría del ‘pucherazo’ electoral en los comicios del pasado noviembre.

Esta segunda vuelta de las elecciones en Georgia se ha producido este 5 de enero y su resultado es crucial, pues de ello dependía que los demócratas controlasen el Senado, que entre otras muchas atribuciones tiene la de aceptar el nombramiento de los consejeros del Gobierno (ministros) o la de los jueces del Tribunal Supremo.

Un campo de batalla ideológico

Las elecciones de noviembre, sobre una Cámara alta compuesta de 100 senadores, depararon un reparto de 48 senadores para los demócratas y 50 para los republicanos. De ahí que los dos senadores que se votaron este martes en Georgia sean esenciales para la gobernabilidad de la primera potencia mundial durante los próximos cuatro años. En caso de empate en una votación, el árbitro es, tal y como marca la Constitución de Estado Unidos, el presidente del Senado y a la vez vicepresidente, que durante al menos cuatro años será la demócrata Kamala Harris.

El renacimiento de Georgia, convertido en campo de batalla político ideológico, ha capturado la atención de la nación como una de las claves del cambio de rumbo político en Washington, y a través de muchos de los Estados próximos del sur, que ven en el ejemplo georgiano un modelo para vencer la apatía y los supresores del voto que han asolado históricamente a las minorías. Los georgianos salieron ayer a votar con ilusión y determinados a ejercer el voto para producir cambios tangibles en el panorama político en un Estado donde la supresión del voto y la violencia contra los afroamericanos están tan enraizados en la cultura política como el racista Ku Klux Klan (KKK), los linchamientos y las leyes de Jim Crow.

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El Partido Demócrata logra avances entre minorías

El de ayer fue un momento especialmente emocional para muchos electores que, a pesar de las dificultades, salieron a votar con los georgianos John Lewis y Martin Luther King en el corazón y Black Lives Matter en el pensamiento. Todas las estimaciones pronosticaban resultados muy ajustados con márgenes muy estrechos. A ello se añade un importante porcentaje de votos emitidos por anticipado, un récord de más de tres millones que supera a los de noviembre, votos que, según la ley de Georgia, solo pueden empezar a contarse desde esta madrugada pasada. Los demócratas logran avances entre los votantes hispanos y negros, según las primeras encuestas a pie de urna. Los votantes blancos salieron a apoyar a los candidatos republicanos con una participación similar a la de noviembre, aunque los electores de color incrementaron su participación en apoyo a los candidatos demócratas. Según las encuestas a pie de urna (de Edison Research), 3 de cada 10 electores en Georgia son negros y votaron por los demócratas Ossoff y Warnock por un margen de más de 80 puntos, en comparación con 76 puntos de noviembre.

En cuanto a los electores hispanos, que representan una pequeña fracción de un 5%, una amplia mayoría ha votado por los candidatos demócratas al Senado, frente al 52% que lo hicieron hace dos meses. Por su parte, el reducido segmento de electores asiáticos ha respaldado también las papeletas demócratas.

Por su parte, los electores blancos, que representan más de 6 de cada 10 votantes en Georgia, votan republicano por un margen de más de 2 a 1, hecho que contrarresta el amplio y creciente apoyo de los demócratas entre los votantes de color.Los candidatos por su parte podrían ser una radiografía de las líneas de población, raza, posición económica y género, que marcan las divisiones políticas de Georgia.

En el lado demócrata, el reverendo Raphael Warnock, pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer en Atlanta, el hogar espiritual del reverendo Dr. Martin Luther King Jr., será según las proyecciones el primer demócrata afroamericano del sur elegido al Senado. Jon Ossoff, periodista y ejecutivo de documentales de 33 años, podría convertirse en el miembro más joven del Senado, y en el primer judío elegido no solo en Georgia, sino en el sur desde los tiempos de la Reconstrucción. Ambos hicieron campaña juntos durante la segunda vuelta.

Los candidatos republicanos son David Perdue millonario, exdirector ejecutivo de Dollar General, además de trumpista incondicional, y la senadora Kelly Loeffler, una de los miembros más ricos del Congreso.

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