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El acoso a la prensa en Nicaragua empeora, según organizaciones

NUEVA YORK  05.08.2019  (AFP)  -El hostigamiento a la prensa en Nicaragua pasó de las heridas sufridas por periodistas en la cobertura de las protestas antigubernamentales, al encarcelamiento de reporteros críticos de la administración de Daniel Ortega, dijo este lunes el Comité para la Protección de Periodistas.

En un análisis sobre la situación de la prensa desde el estallido de la crisis en Nicaragua, en abril de 2018, el comité (CPJ, por sus siglas en inglés) señaló que “desde un principio quedó claro que los medios informativos nacionales serían un campo de batalla”.

“De cierta forma, la prensa fue un blanco fácil”, señaló la organización, con sede en Nueva York, al referirse a la forma en que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, han afianzado su control sobre los medios de comunicación desde su llegada al poder en 2007.

El organismo identificó cuatro fases en el acoso a la prensa desde que en abril de 2018 comenzaron las protestas antigubernamentales, inicialmente en rechazo a una reforma a la seguridad social, y luego como un llamado a la renuncia de Ortega.

Al menos 325 personas murieron, centenares fueron encarcelados y 62.500 salieron al exilio como consecuencia de la represión a las protestas.

En una primera fase, los periodistas se vieron en medio de la línea de fuego de la represión a las protestas.

El CPJ citó al fotógrafo Inti Ocón, de AFP, quien contó cómo en esta fase los reporteros debían esquivar las balas de goma y gases lacrimógenos lanzados hacia los manifestantes por las fuerzas de seguridad.

El periodista Angel Gahona, que trabajaba para el blog El Meridiano, murió de un tiro cuando hacía una transmisión en vivo de las protestas en el puerto caribeño de Bluefields.

En una segunda fase, al debilitarse la ola inicial de protestas, los periodistas pasaron de sufrir amenazas a intimidación, cuando funcionarios gubernamentales los criticaban en los medios oficiales y policías paraban a los reporteros para interrogarlos.

En esta etapa muchos periodistas sufrieron invasiones a sus residencias y varios salieron al exilio, como fue el caso de Carlos Fernando Chamorro, quien se radicó en Costa Rica.

En una tercera etapa, el hostigamiento policial contra los periodistas se hizo más explícito, con vigilancia ante las sedes de los medios, confiscación de equipos de trabajo y acoso a medios extranjeros.

“Los periodistas nicaragüenses ya no esquivaban balas ni bombas de gases lacrimógenos, pero el mensaje de las autoridades era claro: los estamos vigilando”, señaló el CPJ.

Hacia finales de 2018 se dio una cuarta fase, con encarcelamientos prolongados de periodistas. El caso más destacado fue el de Miguel Mora, director del canal independiente 100% Noticias, y su jefa de redacción, Lucía Pineda.

Ambos fueron liberados en junio pasado bajo una ley de amnistía, tras seis meses de prisión, mientras el canal continúa bajo control policial.

Numerosos medios permanecen cerrados y decenas de reporteros continúan exiliados, advirtió el CPJ.

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