Biden arremete contra Trump: “No es capaz de aceptar que ha perdido”

Biden arremete contra Trump: “No es capaz de aceptar que ha perdido”

EEUU 06.01.2022 (AGENCIAS) Joe Biden ha pronunciado este jueves un demoledor discurso desde el Capitolio, al cumplirse un año del asalto a las Cámaras, en el que arremetió contra Donald Trump y encendió las alarmas sobre los ataques a la democracia en Estados Unidos. “No es solo un expresidente, es un expresidente derrotado”, ha dicho el demócrata, golpeando donde más puede doler al republicano, el orgullo de un hombre cuyo insulto predilecto es “perdedor”.

El 6 de enero de 2021, una marabunta de seguidores del entonces presidente Donald Trump, derrotado en las elecciones, invadió el Congreso para tratar de boicotear la confirmación de la victoria de Biden. Actuaban agitados por un bulo de fraude electoral que el republicano mantiene a día de hoy. “¿Vamos a ser una nación que acepta la violencia política como norma? ¿Una donde permitimos a cargos electorales partidistas anular la voluntad legalmente expresada de los ciudadanos? ¿Una que no se guía por la luz de la verdad, sino a la sombra de mentiras?”, ha preguntado Biden a los ciudadanos en su discurso de este jueves.

PUEDES LEER: ¿CUAL ES EL BALANCE DE LA VISITA DE BIDEN A KENTUCKY TRAS LOS TORNADOS?

No ha pronunciado el nombre de Trump en ningún momento, pero sí utilizó la palabra expresidente hasta 16 veces, para acusarlo, entre otras cosas, no solo de haber arengado a las masas ese día, sino de “no hacer nada durante horas” mientras atacaban a la policía. Murieron cinco personas en la refriega. “Los que asaltaron este Capitolio, los que instigaron e incitaron y los urgieron a hacerlo, pusieron un puñal en la garganta de Estados Unidos y de la democracia. No vinieron aquí por patriotismo o principios. Vinieron con furia, no en servicio de América, sino al servicio de un hombre”, ha señalado.

El presidente ha hecho un repaso de las auditorías y los recuentos a los que fue sometida la elección presidencial de noviembre de 2020 sin que se encontrase ninguna irregularidad que alterase el resultado: su victoria, y ha señalado alguna incongruencia del republicano, como el hecho de que discute el rigor de su escrutinio, pero no el del resto de elecciones de ese mismo día en las que se elegían gobernadores y miembros de Cámaras legislativas. “No es capaz de aceptar que ha perdido”, ha apuntado.

Biden se ha dirigido a la nación desde el Statuary Hall, el noble vestíbulo por el que aquel mismo día desfilaron hombres y mujeres con banderas y gorras de Trump, algunos de ellos disfrazados, como el popular Jacob Chansley, tocado con cuernos de bisonte y apodado el Chamán de Qanon.

A Trump no se lo señala solo por su larga campaña de descrédito hacia el sistema electoral estadounidense, sino porque ese mismo día maldito tardó horas en pedir a sus seguidores que abandonasen el Capitolio y porque, hasta el último momento, justificó la violencia. “Estas son las cosas y acontecimientos que ocurren cuando una victoria sagrada y abrumadora es arrebatada de forma agresiva a grandes patriotas que han sido tratados mal e injustamente durante mucho tiempo. Id a casa en paz y amor. ¡Recordad este día para siempre!”, escribió en su cuenta de Twitter. Sería uno de sus últimos mensajes, antes de ser expulsado de la red social.

Los demócratas han querido teñir la efeméride de solemnidad, de gravedad. El Congreso acogerá oraciones y momentos de silencio. También tomarán la palabra los historiadores Doris Kearns Goodwin y Jon Meacham para “establecer y preservar el relato del 6 de enero”, según señaló hace unos días la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. No todos tienen el mismo relato.

El episodio de hace un año mostró la fractura de la sociedad, entre otras cosas, y el modo en que se recuerda ese momento también expone esa distancia creciente entre ciudadanos. Republicanos y demócratas contemplan la revuelta del 6 de enero y sus consecuencias con diferentes ojos. Un 92% de los adultos demócratas cree que Trump tiene culpa de lo ocurrido, frente al 27% de los republicanos, según una encuesta reciente de The Washington Post y la Universidad de Maryland. Y un 40% de los republicanos creen que la acción violenta contra el Gobierno puede estar justificada en ocasiones, frente al 34% demócrata.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *